Consejos para disfrutar del gym en verano


Aunque el verano es una época para disfrutar de las vacaciones y para descansar, no hay que descuidar nuestra alimentación ni nuestros hábitos. Si ahora durante la temporada estival disponemos de más tiempo libre y queremos ponernos en forma, es la época perfecta para ir al gimnasio.

A continuación os dejamos una serie de consejos para disfrutar del gym en verano.

1. Combatir la pereza. ¡Fuera excusas!

Todos sabemos que el verano es época de calor, y que ésta nos produce un mayor cansancio. Por lo consiguiente, nuestra mente busca excusas externas para no tener que esforzarnos mucho. Que si un día no vamos al gimnasio por trabajo, que si al otro estamos cansado de la piscina, que piensas que hace mucha calor y que no merece la pena… Y al final resulta que se ha pasado estos meses que tienes más despejados y no los has aprovechado. Por eso, dejémonos de excusas, saquemos tiempo libre y centrémonos en crear un hábito que nos puede beneficiar para el resto de año.
Si estamos cansado o si estamos perezosos, lo mejor es ir al gimnasio, distraerse, y aunque ese día no des todo lo que puedas, te va a sentar bien para no tomártelo de excusa, y por consiguiente, para reconfortarte a ti mismo.

Para que no te de tanta pereza ir al gimnasio, lo mejor es ir a una hora a la que te venga bien, si puedes ir con alguien que te haga compañía mejor, puesto que no abandonarás tan fácilmente el agotamiento de los primeros días. Otra buena razón son las clases colectivas, se te pasa la hora más rápido y puedes entrenar muchos grupos musculares. ¡Este verano, no tienes excusa!
2. Las clases colectivas son fundamentales

Las clases colectivas, además de ser estupendas a nivel de trabajo muscular, también son una gran alternativa para combatir la pereza, y para «socializar» en el gimnasio, que nunca viene de más. Es la manera estupenda de integrarse. Son divertidas, si te cuesta venir al gimnasio se te pasa la hora más entretenida, y si eres una persona a la que no le gustan las máquinas, te vas a sentir más cómodo. Son clases completas de musculación y aeróbicas.
3. Menos demanda, más tranquilidad

En verano hay menos gente que durante todo el año, por eso, una de las grandes ventajas de ir al gimnasio en verano es la tranquilidad en la sala de máquinas que vas a tener.
Por ello, si te gusta entrenar moderadamente, sin tener que hacer turnos para coger una máquina, o porque te agobia el exceso de personas haciendo deporte, el verano es la época ideal de la tranquilidad. Además, si vas por la mañana vas a encontrar menos gente que por la tarde, y los días entre semana estarán menos concurridos que los sábados y los domingos. ¡Como ves, todo ventajas!
4. En verano, una mejor hidratación

Un consejo muy importante para ir al gimnasio en verano es tener en cuenta la hidratación corporal. En los meses de junio, julio y agosto, al hacer más calor, sudamos más, y necesitamos casi el doble de agua en el cuerpo que en los meses de invierno. El agua forma parte del cuerpo humano y es imprescindible para nuestro día a día. En el gimnasio solemos hacer un gran esfuerzo físico, y si además nos metemos en alguna clase aeróbica como «Ciclo Indoor», el nivel de sudoración se eleva, por lo que hay que prestar una adecuada atención al agua para hidratarnos y reponer el líquido que perdemos,

Durante la sesión de gimnasio no hay otra forma mejor de hidratarnos que no sea con agua. Lo recomendado es pegar pequeños sorbos de agua fría después de cada ejercicio, aunque sea sin tener ganas. Las bébidas isotónicas son más recomendadas para las actividadas aeróbicas, como ‘Correr en cinta’ puesto que nos aportan sustancias necesarias para reponer todos los electrolitos que perdemos.
5. Sobre todo, disfruta y diviértete

El verano es una época un poco dura para hacer deporte debido a la calor que estos meses desprenden pero si tenemos un poco de más tiempo libre, ¿qué mejor que aprovecharlos para cuidarnos? Con un poco de suerte, si nos apuntamos al gimnasio y seguimos unas pautas recomendadas, podremos «crear hábito» para así seguir en los meses posteriores. Tan solo hace falta fuerza de voluntad, y disciplina, y aunque al principio nos cueste la vida y pensemos que no vamos a llegar a nuestro objetivo, con mucha constancia lo conseguiremos, y nos sentiremos reconfortados por el esfuerzo realizado.


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