Consejos para mantener sanos tus pies deportistas


Los pies son una de las partes más importantes de tu cuerpo y la base de tu aparato locomotor. Disponer de unos pies sanos y saludables es una de las premisas más importantes para cualquier deportista, y no es tarea fácil. Hay que tener en cuenta que están en permanente contacto con la superficie y su salud depende de muchos factores.

Calzado adecuado: Uno de los principales consejos que te damos es que emplees tu tiempo en elegir el calzado adecuado.  Tanto si juegas a tenis, fútbol, balonmano o baloncesto, existen en el mercado los modelos adecuados para cada deporte. Incluso, si lo tuyo es el “running”, puedes realizarte un estudio biomecánico para así estar seguro de elegir el calzado que mejor se adapta a tu pisada y prevenir lesiones.

Por otro lado, asegúrate de que eliges el tamaño adecuado para tu pie. Procura no estrenar calzado en una competición importante, ya que el pie debe estar previamente adaptado al calzado. Te recomendamos que lo estrenes previamente en una actividad menos exigente. De esta forma, evitarás heridas y ampollas. También es importante anudar bien los cordones y no utilizar siempre la misma zapatilla deportiva.

Estira bien los calcetines: Si tu deporte te exige correr, estira bien los calcetines para que no se formen arrugas dentro del calzado que te provoquen rozaduras.

Cuida su piel: La ducha es importantísima para el cuidado de tus pies. Te recomendamos usar un jabón neutro; lavarlos bien, sobre todo entre los dedos, y secarlos empleando el tiempo adecuado, también entre los dedos.

Uñas: Las uñas de los deportistas suelen sufrir mucho, sobre todo a traumatismos o microtraumatismos. Para cortarte las uñas, utiliza unas tijeras o un cortaúñas adecuado y ¡muy importante!, que esté perfectamente limpio.  Córtalas en forma cuadrada; las  esquinas no deben quedar cortas, ya que puede causar uñeros.

Sudor o sequedad: Ten en cuenta que los pies están expuestos a un exceso de sudoración, dado que se encuentran “encerrados” y el calzado puede evitar que esa sudoración se evapore. Ese exceso de sudoración puede provocar maceraciones en la piel, tornándose blanquecina y blanda. Durante este proceso, la piel se debilita y se expone a hongos y bacterias. En estos casos, lo más adecuado es acudir a un podólogo. Si tus pies son especialmente sudorosos, te recomendamos que uses plantillas absorbentes. Si son secos, aplícate una crema emoliente.  ¡Ah!, y no olvides airear bien el calzado para que el sudor se seque bien después de realizar ejercicio físico.


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